viernes, enero 16, 2009

Investigan el uso de una hormona capaz de modificar las emociones


¿Podrían una píldora o unas gotas para la nariz salvar un matrimonio? De acuerdo con un investigador que está estudiando la base química para entender la más complicada de todas las emociones, el amor, puede ser posible.

Larry Young dice que su última búsqueda no resultará en una poción de amor de alta tecnología, pero podría aclarar muchas cosas acerca de ciertas enfermedades como el autismo -que afecta la capacidad de forjar relaciones sociales- al estudiar los químicos que están involucrados en las emociones.

“Algunos biólogos podrían ser capaces en poco tiempo de reducir ciertos estados mentales asociados al amor con una cadena de eventos bioquímicos”, dijo Young, del Centro de Investigación Nacional del Primate de la Universidad Emory (Atlanta) en una nota escrita para la revista "Nature".

Experimentos con animales

Su estudio con ratas de pradera ha mostrado que una rápida dosis de la hormona correcta puede alterar drásticamente las relaciones.

Según afirmó Young, los roedores son un buen modelo para las relaciones humanas. A diferencia de otros animales, conforman parejas para toda la vida y pasan su juventud juntas. Pero, aclaró, su comportamiento es fácil de modificar.
Unirlas o separarlas, explicó el científico “es una reacción química”.

“Al menos en las ratas, sabemos que si uno toma una hembra, la pone junto a un macho e inyecta su cerebro con oxitocina, ella intentará rápidamente vincularse con el macho", explicó el investigador en una entrevista telefónica.

Al quitarle sus niveles naturales de oxitocina -una hormona que participa en los vínculos sociales, laborales y de cuidado- la hembra rechaza al macho como compañero, sin importar cuántas veces copulen juntos.

Poción del amor

"Empresarios que trabajan en internet ya han comercializado productos como el ‘Líquido Aumenta Confianza’, una mezcla de oxitocina y feromonas con aspecto de perfume diseñada para incrementar el área de relaciones y citas de la vida", según la nota escrita por el investigador.

Young divisa una posibilidad de que los químicos puedan jugar un rol en la unión de matrimonios en crisis. "Si pudiéramos combinar una droga con terapia marital sería provechoso", sostuvo.

"De cualquier manera, avances recientes en la biología de vínculos entre pares muestran que no pasará mucho antes de que un pretendiente inescrupuloso ponga una ’poción amorosa’ de farmacia en el trago de otra persona", advirtió en su artículo.

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