Los mercados neoyorquinos siguen a pies juntillas los pasos trazados por sus homólogos europeos y mantienen las pérdidas con las que iniciaban la sesión. De poco sirven las palabras del presidente estadounidense garantizando liquidez. El discurso de Bush llega demasiado tarde. Las inyecciones económicas de los bancos centrales a uno y otro lado del Atlántico para garantizar la solvencia de las bolsas ha incrementado la preocupación.
La Reserva Federal (Fed) estadounidense y el Banco Central Europeo (BCE) han adoptado hoy medidas paralelas para reforzar la liquidez del sistema financiero, ante los temores a los efectos de la crisis crediticia. Concretamente, el regulador europeo ha inyectado 95.000 millones de euros, mientras que el órgano que preside Ben Bernanke lo ha hecho en cerca de 8.700 millones.
Los fondos añadidos al mercado por el BCE han alcanzado cifras para nada habituales. Coincidiendo con el deterioro en los mercados crediticios, ha inyectado 94.841 millones de euros de liquidez en un proceso de subasta de financiación rápida.
BNP también inquieta a los mercados
Este movimiento coincide con el repunte en las tasas interbancarias y los persistentes temores a los efectos de la crisis en las hipotecas de alto riesgo estadounidenses, y se conoce en el mismo día de hoy en el que la francesa BNP Paribas se ha visto forzado a anunciar la suspensión de tres de sus fondos de inversión, a causa de los problemas en el mercado crediticio estadounidense.
Bush
Mientras los bancos centrales anunciaban estas medidas el presidente de EEUU, George Bush, ha intentado transmitir algo de calma con unas declaraciones en las que asegura que hay suficiente liquidez en el país para una "corrección" en los mercados, después de que Wall Street abriera con una fuerte tendencia a la baja.
"Hay suficiente liquidez en el sistema para permitir una corrección en los mercados", ha afirmado Bush en una rueda de prensa, antes de comenzar un largo fin de semana de descanso en Maine, donde se reunirá con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy. El presidente ha reiterado que las "bases fundamentales" de la economía estadounidense son muy "robustas" y ha mencionado una "fuerte" creación de empleo, el aumento de los salarios y la baja inflación. Además, ha remarcado que la expansión económica en el extranjero ha tirado de las exportaciones de EEUU en el segundo trimestre y ha contribuido a que registrara un crecimiento del 3,4%. De momento no parece que Bush logre transmitir mucha confianza.
El Dow Jones de industriales se deja un 1,36%, hasta 13.471,7 puntos, mientras que el selectivo S&P 500 recorta un 1,82%, hasta 1.470,25 puntos. El tecnológico Nasdaq Composite cae un 1,33%, hasta 2.578,11 puntos.
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