Miembros del servicio de emergencia de Nueva York controlan la radiactividad de una camioneta. Las autoridades prefirieron no correr riesgos y aumentaron los detectores de radiación nuclear. La policía de Nueva York dispuso un amplio operativo de seguridad que incluyó patrullas aéreas y revisiones de vehículos en el centro de Manhattan y el resto de la ciudad, todo provocado por un rumor acerca de un posible atentado radiactivo que la policía consideró de "muy, muy baja credibilidad".
A un mes de un nuevo aniversario del atentado del 11 de setiembre del 2001 contra las torres gemelas, en Nueva York prefirieron no correr riesgos y multiplicaron el número de detectores de niveles de radiactividad en la ciudad.
Patrullas policiales recorrieron las calles y detuvieron automóviles mientras helicópteros surcaban el aire. Se trató de medidas "estrictamente de precaución", dijo el subcomisionado de la policía neoyorquina, Paul Browne, quien señaló que los controles se reforzaron especialmente en la zona de los edificios más representativos de la ciudad, como el Empire State y el Madison Square Garden, señalados como posibles blancos de bombas radiactivas "sucias".
El nivel de alerta antiterrorista, tranquilizaron las autoridades, no fue elevado y permaneció en "naranja" o "alto", un escalón por debajo del "amarillo" o "elevado" que rige en la mayor parte de Estados Unidos.
Los jefes de la policía de Nueva York reconocieron que el alerta comenzó a partir de una versión publicada por un sitio israelí de internet, DebkaFile, muy reconocido en los ambientes de los servicios de inteligencia.
DebkaFile reportó que el grupo terrorista islámico Al Qaeda, señalado como responsable de los ataques del 2001 contra las torres gemelas y el Pentágono, se burló de los servicios de espionaje norteamericanos por "no tomar en serio" la amenaza lanzada en video por Adam Gaddahn, el líder de las actividades de la organización fundamentalista en territorio estadounidense.
En una serie de conversaciones a través de servicios de "chat" electrónico, elementos de Al Qaeda hablaron también de presuntos ataques en Los Angeles y Miami.
Advertencia por internet
Para el caso de Nueva York, la amenaza que, según Al Qaeda, el gobierno norteamericano debería tomar en serio, prevé el lanzamiento de ataques a través de "camiones cargados con material radiactivo contra la mayor ciudad de Estados Unidos y su nervio financiero", en clara referencia a la Gran Manzana.
El sitio de internet, que difundió la versión el viernes por la noche, mostraba ayer con una cierta dosis de orgullo un titular en el que destacó: "Nueva York pone en marcha medidas de seguridad contra ataque de Al Qaeda en respuesta a un reporte exclusivo de DebkaFile, seguido por información adicional sobre una bomba sucia en Manhattan".
Las bombas radiactivas "sucias" no guardan ninguna relación con las bombas atómicas, cuyas explosiones -millones de veces más poderosas- provocan enormes cantidades de destrucción y muerte.
Las "bombas sucias", en cambio, son artefactos elaborados con explosivos convencionales, como dinamita, a los que se les agregan materiales radiactivos. La activación de una "bomba sucia" puede causar más muertos por la explosión en sí misma que por la limitada dispersión de radiación. Pero estas bombas son muy temidas por las autoridades urbanas ya que pueden crear grandes oleadas de pánico y dejar una importante contaminación difícil y costosa de revertir.
Medidas de precaución
El alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, dijo en un comunicado que las medidas de seguridad son similares a "las que toma todos los días la policía de Nueva York". Un vocero de la fuerza, Brian Sessa, dijo que los controles y los puestos de bloqueo en los caminos "serán mantenidos".
"Estamos siguiendo de cerca la situación", agregó por su parte un portavoz del Ministerio de Seguridad Interior, Russ Knocke. Amenazas poco "creíbles" como la de esta bomba "sucia" en Nueva York o la presencia de objetos sospechosos en lugares públicos son tomados muy en serio por las autoridades norteamericanas, en especial después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que dejaron unos 3.000 muertos y a un país con la guardia permanentemente en alto.
Esta semana, por ejemplo, un bolso abandonado en el tren subterráneo de la ciudad de Washington provocó el cierre de tres estaciones de la línea roja por unas pocas horas. El alerta fue levantado, y las estaciones reabiertas, después de que la policía constató que el bolso no representaba ningún peligro.
Informes alentadores
George W. Bush dijo ayer que a pesar de las dificultades existentes, los últimos informes sobre la situación en Irak y Afganistán eran muy "alentadores".
"Este mes, hemos recibido algunas noticias de Irak y de Afganistán muy alentadoras", dijo Bush en su emisión radial semanal desde Kennebunkport en el estado de Maine, donde pasa el fin de semana.
Agregó que la estrategia de Estados Unidos "está dando buenos resultados y que nuestros comandantes brindaron recientemente más buenas noticias".
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