El campeón del mundo de escupir bígaros, Alain Jourdren, conservó el domingo su título en la localidad francesa de Mogueriec, cerca de Roscoff, con un lanzamiento a 10,21 metros, mientras que su hijo demostraba que el relevo está asegurado al imponerse en la categoría de adolescentes, informaron los organizadores.Después de tres intentos, Alain Jourdren, imbatible desde 2002, no logró pulverizar sin embargo su propio récord, establecido en 10,41 metros. Digno sucesor, su hijo Thierry, de 16 años, lanzó el bígaro a 9,27 metros, imponiéndose en la categoría adolescente.
Este concurso, iniciado en 1995, reunió el domingo a más de 200 participantes. Entre las mujeres fue Elisa Hebrard quien escupió más lejos, hasta los 6,09 meteros. En la categoría de extranjeros fue una pareja suiza la que ganó el campeonato..
Jourden transmitió a su hijo los secretos de sus victorias, que descansan según él en una técnica respiratoria particular y en la posición del bígaro, con "la apertura de la concha hacia el interior de la boca".
La competición se desarrolló en una pista de arena de 20 metros de largo por tres de ancho, con tres intentos como máximo y autorizando la toma de impulso
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