“Son casi humanos”, afirma José Luis Gil, uno de los cuatro ases del póquer elegido por Sony para dar voz a los personajes de la película, que completan Carmen Machi, Alexis Valdés y Manolo Lama.
José Luis Gil es la voz de Reggie Belafonte, una manipuladora nutria –inspirada en el promotor de boxeo Don King y su espectacular tupé– que tratará de aprovecharse de la inexperiencia del joven Cody. “Es el personaje que encarna todo lo que no hay que ser, pero se le ve el plumero rápido y tiene un punto tierno”, dice Gil.
El contrapunto humorístico tiene forma de pollo. Chicken Joe, con su carácter relajado y simpático se convierte en el mejor amigo de Cody. “Es el compañero ideal. Si vas a hacer un viaje, llévate al pollo este”, asegura entre risas Alexis Valdés, responsable del carácter entre confiado y pasota del personaje. “Es una mezcla entre el chulo madrileño y el chulo caribeño”.
Además, entre las voces de la película sorprenderá la del radiofónico Manolo Lama, que se interpreta a sí mismo como comentarista de surf. “Soy la única voz sin personaje. Mantengo mi nombre, pero sin cara”. Su participación en Locos por el surf ya ha dado pie a alguna anécdota. “En las vallas publicitarias aparecen nuestras fotos junto a los pingüinos, y un día un niño le dijo a su padre: Mira papá, ése es el pingüino de la valla; y mi hijo pequeño me dijo sorprendido: Papá, ese niño te ha llamado pingüino”.
La mamá pingüino, Carmen Machí, se muestra encantada con la experiencia del doblaje, pero sobre todo con el mundo surfista. “Soy una apasionada de los deportes. El surf me fascina y cuando veo algún surfista en acción me quedo pillada… flipo en colores”. Precisamente ése es uno de los puntos fuertes de la película: una cuidada estética pero, sobre todo, un gran respeto por el mundo del surf, no en vano dos leyendas del circuito mundial, Kelly Slater y Rob Machado, han participado como asesores, además de como personajes.
Locos por el surf es una película para niños que también disfrutarán los mayores gracias a su sutil y refrescante ironía. Entre las sorpresas más divertidas, la aparición de los tres polluelos de pingüino, sobre todo el pequeño Arnold y sus estudiados ahogamientos fingidos… ¡Al agua, pingüinos!
Escuela cántabra de surf
"Para iniciarse en el surf sólo hacen falta ganas de aprender y pasarlo bien"
El año 1991 vio nacer la Escuela Cántabra de Surf, la primera de España. Su creador, David García Capi, es lo que podríamos llamar un visionario con traje de neopreno. “Harto de estudiar”, cogió seis tablas y se plantó en la playa de Somo ofreciendo clases de surf, dispuesto a hacer de este deporte su forma de vida. Hoy, 15 años después, cuenta con más de 400 tablas y cientos de alumnos cada año, y su escuela es un referente en España y Europa. “El surf te da libertad, encima de una ola te olvidas de todo, incluso de los problemas –asegura–, pero también es un deporte peligroso. El mar cada día te enseña una lección, por eso es mejor estar preparado”.Para todas las edades. "Tenemos alumnos desde los siete años, pero el más mayor que ha surfeado con nosotros tenía 66". Así de fácil resume Capi quién puede cabalgar una ola. Está claro, si Metro ha podido, está al alcance de cualquiera, sólo hacen falta ganas de probarlo.

LA CASA DEL SURF, UN SUEÑO HECHO REALIDAD
¿Quién no ha pensado alguna vez cambiar completamente de vida? Eso hicieron hace casi cuatro años Ángel y Pili. “Siempre quisimos salir de Madrid”, recuerda Ángel. No lo dudaron, dejaron su trabajo en Leganés y se trasladaron junto a su hija a Somo para fundar “con mucho esfuerzo” la Casa del Surf. Desde su apertura hace pocos meses, este coqueto hotel de ocho habitaciones se ha convertido en lugar de paso obligado para todos los que surfean o sueñan con hacerlo algún día. Y quizá puedas asistir a un concierto sorpresa como el que hace unas semanas dio allí el oscarizado Jorge Drexler.
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