En el marco de la campaña que lleva a cabo el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de Capital Federal para alertar sobre la circulación de medicamentos falsos, que se venden en kioscos y supermercados, Info Región consultó al Colegio de Farmacéuticos de Lomas de Zamora desde donde aseguraron que “es alta la venta de medicamentos fuera del curso legal” y manifestaron que “son muy peligrosos para la salud”.
La venta de medicamentos en lugares alternativos como kioscos o almacenes ha ido aumentando en los últimos años. A raíz de la campaña que realiza el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de Capital Federal para concienciar a la población de “no consumir medicinas fuera del curso legal”, Info Región consultó al Colegio de Farmacéuticos de Lomas de Zamora desde donde aseguraron que “el número de ventas de remedios falsos es alta y son muy peligrosos para la salud”.
Desde hace años que los analgésicos y aspirinas pueden ser adquiridos en kioscos, almacenes y estaciones de servicio, por lo que, desde los colegios farmacéuticos pretenden instalar un llamado de atención en la sociedad.
“Es un importante flagelo que estamos sufriendo, ya que la única forma de vender medicamentos es en las farmacias y que haya otros lugares de adquisición genera un 20% de remedios y fármacos que circula fuera de los ámbitos autorizados”, explicó Gabriel Casanova del Colegio de Farmacéuticos lomense.
Según detalló, el mayor peligro que genera la compra los medicamentos sin el control y la garantía que puede dar un profesional es que “la persona que lo consuma se intoxique”.
Los profesionales recomiendan acudir a la vía adecuada de comercialización, que es la farmacia, para consumir medicamentos "seguros" y "siempre pedir asesoramiento". Además detallaron que “fuera de las farmacias no sólo se venden aspirinas o analgésicos sino también antiespasmódicos, antibióticos y psicofármacos, que deben ser pedidos con receta”.
En algunas provincias del país, el expendio de medicamentos de venta libre fuera de las farmacias está prohibido, con la excepción de las ciudades de Buenos Aires, Rosario, Mendoza y Tucumán, entre otras, que adhirieron a un decreto desregulatorio de 1991.
El hecho de consumir un producto de venta libre por unidad es carecer de la posibilidad de chequear el número de lote y la fecha de vencimiento. “Por la reglamentación vender un medicamento fuera de las farmacias en la provincia de Buenos Aires es un delito”, sostuvo Casanova y agregó: “Por parte de los municipios no hay intención de realizar allanamientos y evitar estas ventas y también directa o indirectamente hay cierta complicidad de la gente por el solo hecho de comprar barato”.
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