lunes, noviembre 03, 2008

Implantes de autoestima

Si aumentarte el busto te hará sentir mejor, ¡adelante! Checa que el médico sea de experiencia y se usen materiales de alta calidad Para muchas mujeres, el aumento del
autoestima es proporcional al de la talla del busto, así que no dudan en ir al cirujano plástico para lograr precisamente eso: senos más grandes que las hagan lucir más atractivas y seguras de sí mismas.

Esto ha provocado que, de unos años a la fecha, esa intervención sea una de las más comunes en cirugía estética.

El cirujano plástico Mauricio Marcos-Fahme señala que esta intervención consiste en una pequeña incisión en un sitio cercano al seno, en donde se pone un implante o prótesis que puede ser relleno de agua o silicón, aunque en el País este último es el más solicitado.

"Las prótesis de silicón son de apariencia y sensación más natural y parecida al seno, mientras que las de agua, que se llenan a través de una válvula, aunque una de cada tres se desinfla, no se poncha, pierde agua con los años y causa arrugas en el busto.

"En términos generales, el silicón es mejor y ya lo volvieron a aprobar, pues se habían prohibido las prótesis en este material debido a que lo vinculaban a ciertos problemas, como enfermedades como el cáncer, pero después se dieron cuenta que no hay nada que lo relacione".

En la actualidad, los implantes se silicón están garantizados de por vida y son definitivos a menos que la paciente quiera cambiar el volumen de las prótesis.

Si después de una cirugía se desea cambiar el tamaño del busto a uno más chico, el resultado dependerá de la piel, pues puede quedar poco firme, por lo que el especialista recomienda ponerse primero una prótesis más chica y luego, si se desea, aumentar el tamaño.

Los tipos de implantes varían no sólo en el material que contienen y en el tamaño, sino en su recubrimiento y en la forma.

Anteriormente, dice, se hacían de material liso, pero ahora se usan las de material rugoso o texturizado.

"El implante genera en el organismo una reacción ante el cuerpo extraño y busca sacarlo, pero al no poder, forma una envoltura para proteger al cuerpo del material.

"En ciertas mujeres no sabemos la razón, pero a veces se genera una contractura, que es lo que se conoce como encapsulación y produce deformidad y dolor, pero se ha demostrado que en los texturizados hay menor incidencia de contractura", añade el cirujano.

En cuanto a la forma, hay los redondos, de perfil alto, de perfil bajo, de gota o el anatómico, pero es el médico el que decide cuál es el mejor para cada tipo de paciente y sus necesidades.

El volumen lo manejan los médicos en centímetros cúbicos, ya que la paciente sólo debe decir la copa que desea para que el especialista sea el que determine el tamaño del implante.

En cuanto al costo del par de implantes, puede variar desde los 2 mil hasta los 30 ó 40 mil pesos, pero lo importante es manejar un producto avalado por un laboratorio reconocido y de trayectoria.

"Da más seguridad que sea un implante con muchos años en el mercado, bajo una firma de un buen laboratorio, y el cirujano es el que debe recomendar cuál usar, pero el paciente debe entender que el precio no tiene que ver con la calidad, sino con la firma que lo respalda".

Sin embargo, para garantizar el tipo de implante que se ha puesto, Marcos-Fahme sugiere pedir la etiqueta o kárdex en donde se describe la prótesis, el número de implante y sus características.

"Esto es para que vean que es nuevo, de fabricación reciente y es su garantía de por vida, y si te vas a otra ciudad, con esto sabes lo que te pusieron, pues muchas pacientes no saben lo que traen".

El costo promedio de unas prótesis de buena calidad es de 10 mil a 15 mil pesos, más el precio del hospital, que debe brindar la seguridad de contar con procedimientos óptimos.

Marcos-Fahme recomienda no sacrificar la calidad de la cirugía o los implantes por un precio más bajo, ya que existen centros médicos sin respaldo ni experiencia, así como prótesis usadas o no aprobadas por la FDA, que pueden generar problemas a la paciente.

"Hay quienes usan implantes esterilizados o que ya se habían usado, que generan infección, y las mujeres que van con la ilusión salen engañadas y enojadas porque no acudieron con un médico avalado y credencializado", explica.

Las complicaciones más comunes en una cirugía de aumento de busto pueden ser la encapsulación o sangrado, aunque muchas tienen miedo de tener ruptura de la prótesis, algo poco probable.

"Estos implantes no se rompen de manera espontánea, salvo en pacientes con un accidente a quienes les produce posteriormente una ruptura, generalmente choques o golpes con el volante que hacen que se rompa.

"Pero ahora el silicón que se usa no se chorrea, se queda ahí y la envoltura que forma el organismo alrededor del implante contiene ese gel y no genera problemas de salud; de hecho al limpiarlo se retira el material, se cambia el implante y no hay problema", agrega.

Posterior a la cirugía se sugiere un reposo relativo y el uso de un sostén que ayude a la formación de la capa alrededor del implante en la posición correcta, proceso que se lleva alrededor de cuatro días.

Sin embargo, para darle mayor seguridad a la paciente se pide usar el mismo brasier por un periodo más largo.

Marcos-Fahme señala que es importante que pacientes que tienen operaciones de más de 20 años cambien sus prótesis, pues el material con el que se elaboraban en esos tiempos no es tan seguro como el actual.

También existen en el mercado las prótesis especiales para pacientes que han padecido cáncer de seno, la cual tiene una anatomía que permite un llenado por medio de una válvula para recuperar el espacio y, posteriormente, poner una prótesis definitiva.

"Se pone un implante que, poco a poco, se va llenando por medio de una válvula, a través de una expansión gradual para formar colgajos que permitan rellenarlos. Posteriormente, luego de tres o cuatro meses, se retira y se coloca un implante de silicón definitivo".

Para el implante que se quedará de manera definitiva, el más recomendado es el anatómico o tridimensional, que da una apariencia más natural a la paciente, quien por la enfermedad ya no cuenta con nada de tejido mamario.

El éxito de una cirugía de aumento de busto, explica el especialista, dependerá de elegir un buen profesional para que no existan riesgos ni decepciones por procedimientos mal elaborados.

Es la reducción más compleja

Además de las cirugías de aumento, las de reducción o levantamiento también están disponibles y son solicitadas por un gran número de pacientes.

"Para una reducción, la candidata ideal es aquella que durante su adolescencia desarrolla un aumento de senos desproporcionado a la estatura, peso o complexión, que le causa problemas.

"Los más comunes son el dolor en el cuello, clavícula, espalda, adormecimiento de las manos, y eso indica afección en la columna. Así que reducir el tamaño y el peso ayuda mucho a disminuir el peso que tiene la paciente hacia delante y el encorvamiento que tiene por inclinarse para cubrir el pecho".

También está encaminada para quienes presentan problemas de quistes en los senos o quienes, por antecedente o temor, prefieren quitar parte del seno para evitar un cáncer.

Sin embargo, esta cirugía requiere más cortes y es más delicada, porque hay que cuidar que no se corte la circulación en ninguna área del seno, especialmente en la areola.

"Al dañar la circulación, puede quedar la areola como tejido muerto. Es lo que se llama una necrosis en términos médicos, una de las complicaciones más temidas en operación de busto".

Marcos-Fahme indica que muchas pacientes dicen que en este tipo de cirugía se pierde sensibilidad o capacidad para amamantar, pero si son hechas por profesionales, el riesgo es mínimo.

Las complicaciones adicionales de la reducción de busto son similares a las de aumento, pero también puede presentarse una acumulación de grasa que se desprendió del tejido en el momento de la cirugía y que puede retirarse fácilmente con una punción.

"En las reducciones hay cicatrices más fuertes. Muchas pacientes le temen a lo largo de la cicatriz y la apariencia, pero sopesando eso, ellas afirman que prefieren tener cicatrices a tener el seno caído o demasiado grande".

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